La Evaluación
De Web20
El proceso evaluador es continuo y se realiza en una doble vertiente: por un lado, se evalúa la adquisición de conceptos del alumno y, por otro, la metodología del profesor.
Sabemos si un niño ha adquirido determinados conceptos, en la medida que sea capaz de aplicarlos a situaciones diversas. La evaluación se concibe como guía para el educador de por dónde debe dirigir su proceso de enseñanza.
Si no se cumplen los objetivos habrá que revisar si la metodología empleada es la válida, y no volcar toda la responsabilidad en supuestas “incapacidades” del niño.
Los índices significativos en la evaluación de un profesor que pretende desarrollar el pensamiento lógico son, por una parte, que haya sido capaz de despertar la curiosidad intelectual de sus alumnos por el mundo que les rodea, y, por otra, que haya logrado que tengan iniciativa en la elaboración de sus hipótesis explicativas, que no tengan miedo a equivocarse. Estas actitudes facilitarán el desarrollo del pensamiento matemático.
En todos los casos, la evaluación no tiene una finalidad centrada en sí misma, sino que constituye un medio de recabar información para adoptar las medidas oportunas en orden a mejorar la enseñanza y facilitar el aprendizaje del alumno.

