Introducción del Trabajo
De Web20
Introducción
Cada vez más, podemos afirmar que por fín para much@s el sentido de la educación está cambiando; ya no se concibe la escuela únicamente como transmisora de conocimientos. Se habla cada vez más de que la educación tiene por objetivo el desarrollo integral del niñ@ en sus aspectos cognitivo, emocional y social. En consecuencia, tanto el currículum escolar como la metodología empleada deberían adecuarse a las características psicológicas del niñ@.
Si bien esta educación es necesaria en general, en el área de matemáticas se hace imprescindible.
La introducción en los últimos años de la llamada “matemática moderna” en la etapa de Educación Infantil, se justificaba por la necesidad de una enseñanza de las matemáticas más lógica y razonada que la impartida tradicionalmente.
Sin embargo, es discutible que lo que nos conduzca a ayudar al niño en el proceso de formación de su pensamiento lógico, sea el mero cambio de los contenidos de los programas de matemáticas. En nuestra opinión, habría que poner más énfasis en el cambio de la metodología y de la actitud del docente ante el proceso de aprendizaje.
Por bueno que sea un programa de matemáticas en cuanto a sus contenidos, los resultados que se obtengan dependen en gran medida de la metodología empleada en su aplicación.
Si un docente presenta un programa de matemáticas como conjunto de conocimientos acabados, si el alumnado es receptor pasivo de las explicaciones verbales, probablemente conseguirá que los niños y las niñas memoricen algunas cosas y que mediante la ejercitación se “entrenen” en dar respuestas correctas, pero difícilmente contribuirá a un mayor y mejor desarrollo del pensamiento lógico de su alumnado.
Creemos por tanto, que es preciso que el docente cree situaciones educativas que faciliten a los niños y a las niñas a llegar a soluciones propias de los problemas matemáticos y contrastar sus ideas con las de los otros compañeros y compañeras, para que a partir de sus estructuras lógicas actuales construyan otras nuevas más avanzadas.
Si consideramos que uno de los objetivos de la educación es el desarrollo cognitivo del niño y que el pensamiento lógico está en la misma base de ese desarrollo, la lógica-matemática se convierte en un elemento de fundamental importancia.
A lo largo de este trabajo pretendemos mostrar una variedad de recursos didácticos útiles y de fácil aplicación para cuando seamos maestr@s, y reflexionar sobre las actitudes ante el proceso de aprendizaje-enseñanza de las matemáticas con los niños y las niñas más pequeñ@s.
Pretendemos también estimular a la reflexión, para que cada docente se plantee qué tipo de metodología desea escoger. Todas las metodologías han de partir de un enfoque globalizador, que implique al educando de modo activo, y que potencie la autonomía intelectual.
Intentaremos conseguir que l@s niñ@s sean intelectualmente curiosos, que estén interesados en el mundo que les rodea, que tengan iniciativas, sin temor a equivocarse; en definitiva, que sepan pensar por sí mismos y que en este proceso hagan su pensamiento más lógico y adecuado a la realidad. No obstante, creemos que es difícil conseguir esto con los niños y las niñas si a la vez el propio profesorado no es intelectualmente inquieto.
Es más, es función de los docentes insertar la didáctica matemática y destacar su influencia en la formación de valores humanos. Si la enseñanza se fundamenta en estas premisas, su aprendizaje se verá facilitado.
Dos aspectos fundamentales que los docentes tendrían que tener en cuenta son los de categorizar (incluir los distintos elementos según distintas categorías o apartados)y generalizar; conceptos, insistimos, fundamentales, si hablamos desde la perspectiva de la maduración y avance intelectual del niño. Categorizar es una manera de formar conceptos, cuyo proceso es posterior a la percepción. Es por esto que el aprendizaje de la matemática debe ser un proceso de razonamiento y constructivismo, a través de un aprendizaje autónomo del alumno; de esta manera podrá reconocer esos objetos y conseguir que adquieran un significado dentro de su lógica.
Si bien es cierto que el proceso de categorización de esos conceptos es importante e imprescindible en el niño, también debe tenerse en cuenta que a partir de esto debe ser capaz de separar o de discernir lo particular, y priorizar lo que es primero o importante. De esto, y como consecuencia, se deriva que debe generalizar, porque sino hace esto no elabora conceptos.
Tanto la categorización como la generalización son procesos que forman parte de las etapas iniciales de cualquier aprendizaje matemático, aunque en la etapa infantil tiene mucha más importancia por tratarse de la primera vez en la que el niño entra en contacto con esta materia, desconocida para él, como muchas otras, puesto que es un campo a descubrir. Son procesos psíquicos, y precisamente por esta característica, el niño debe pasar por si mismo de la percepción a la conceptualización.
Y solamente se producirá aprendizaje cuando el alumno sea capaz de traspasar su matemática informal en reglas formales, es decir, el niño debe ir descubriendo a través de sus nociones, inicialmente informales, sin orden, que existe un procedimiento, unas normas de operación, que debe captar y asumir. Sólo así, será capaz de aprender matemáticas.

