El Material

De Web20

El pensamiento del niño preescolar es concreto; en etapas posteriores, durante la escolaridad, se verificará el paso de lo concreto a lo abstracto. Se ha dicho anteriormente que es preciso partir de la manipulación de objetos concretos para pasar a la fase representativa, y de ésta a otra más abstracta y numérica. Si esto es así, ¿cuál es el papel que juegan los materiales en la enseñanza de las matemáticas, o más concretamente en el desarrollo del pensamiento lógico?

Al hablar de los tipos de conocimientos se decía que el lógico-matemático era producto de una actividad interna del niño, de una abstracción reflexiva realizada a partir de las relaciones entre los objetos.

Este conocimiento, por tanto, no se puede obtener por transmisión verbal; las explicaciones del profesor a toda la clase sobre conocimientos matemáticos no son el recurso didáctico idóneo, debido a que el niño no tiene la capacidad abstracta suficiente para comprender los conceptos matemáticos a partir sólo de las palabras; lo más que se puede obtener así es que adquiera los aspectos mecánicos: saber cómo se hace una suma no significa necesariamente saber sumar.

A libre manipulación de los objetos tampoco es el medio para llegar al conocimiento matemático, ya que a través de ella sólo puede obtenerse un conocimiento físico: se pueden experimentar distintas sensaciones de peso, tacto, densidad…, así como algunas otras de sus propiedades: si bota, si rueda, su resistencia, etc.

Cuando hablamos de manipulación en matemáticas se está haciendo referencia a una serie de actividades específicas con materiales concretos, que faciliten la adquisición de determinados conceptos matemáticos. La manipulación no es un fin en sí misma, ni tampoco provoca un paso automático al concepto matemático. Es precisa la propuesta de actividades dirigidas al fin que queremos conseguir.

Estas actividades tienen que estar auxiliadas de un material concreto, ya que los niños no tienen capacidad suficiente para hacerlas sobre u material abstracto, como es el discurso verbal.

Así pues, a través de las actividades realizadas con los materiales auxiliares concretos, el niño puede avanzar en su proceso de abstracción de lo conocimientos matemáticos. Las ideas abstractas no llegan por “ciencia infusa” ni a través de “lo que se dice”, sino a través de operaciones que se realizan con los objetos y que se interiorizan, para más adelante llegar a la operación mental sin soporte concreto.

El material auxiliar es necesario en la enseñanza de las matemáticas en las primeras edades por dos razones básicas: - Posibilita el aprendizaje real de los conceptos. - Ejerce una función motivadora para el aprendizaje, en especial si se saben crear situaciones interesantes para el niño, en la que sea un sujeto activo y no pasivo-receptivo.

Podemos concluir que el material concreto es útil y necesario en la enseñanza de las matemáticas, pero ¿cómo debe ser este material? No existe un criterio unánime acerca de la definición del mismo, e incluso pueden encontrarse dos posturas radicalizadas:

  • La que sostiene que el material debe ser muy estructurado.
  • La que defiende la utilización de un material poco estructurado y multivalente.

Ambos tipos de materiales son recursos didácticos útiles, el empleo de uno u otro dependerá de la situación educativa, del proceso evolutivo del niño, del momento de la adquisición del concepto y del profesor. Nosotras nos vamos a centrar en el material estructurado.


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